A Thousand Lost Civilizations 2019, (dia 2)


  Sitio: Atelier 210, Bruselas
  Fecha: Thursday 07.03.19
  Fecha de la publicación: Sunday 24.03.19
   Organizador: ATLC

  Reseñado por: Ivan S.

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Segundo día en la capital belga y aún flaqueando de fuerzas tras el viaje a primera hora y primera jornada de festival, emprendemos marcha de nuevo al segundo y último día en Atelier 210 para un line up que a primera vista parecía poco interesante. Una vez más, entre las ansias por avasallar al publico mezclado a las ganas de subir el listón que deja la banda anterior hizo que me comiese mis palabras y disfrutásemos de otro evento donde la calidad subía exponencialmente. A thousand Lost Civilizations también me ha servido para darme cuenta que no importa en que país este organizado el sarao, Finlandia, Alemania, Noruega, Suecia, Dinamarca o Bélgica, van ya años de reunión con las mismas personas a lo largo de Europa acudiendo a este tipo de evento del subsuelo y mientras siga este apoyo die-hard seguiremos teniendo escena. Lo cual me hace inmensamente feliz.
Al igual que en el primer día presenciamos un concierto que se desvía de la norma del metal extremo y que perfectamente tendría cabida en Cold Meat Industries o el festival de Tesco Organization. Los americanos T.O.M.B. siendo acrónimo para Total Occultic Mechanical Blasphemy y quienes cuentan con colaboraciones por parte de Hellhammer de Mayhem o el artwork de su último disco Fury Nocturnus hecho por Erik de Watain, por ejemplo. Musicalmente no quedan muy lejos de Deathstench, mismo aura de decadencia y descomposición aunque en un tono más metálico e industrial, usando una distorsión exagerada para potenciar el grado de violencia sonora. Música que evoca a maldad y con olor a muerto que solo alguien con una pedrada negra en el alma puede ser capaz de transmitir al oyente. La imagen iba acorde con el sonido, al margen de la chica y el chico que creaban el muro de distorsión rítmicas con sus guitarras sobre la que el cantante, ataviado con una mascara a la que tenía unido una mandíbula externa se dedicaba a machacar sus sintetizadores y modulo electrónico donde aporreaba con una baqueta para disparar las pistas de batería. Lo que comenzó siendo un espectáculo curioso termino siendo algo maligno y sublime y acabé comprando el LP de Fury Nocturnus, sorprendentemente mi única compra de todo el festival.

Para recuperar el ambiente de podredumbre salieron a escena los franceses Vortex Of End con una imagen grupal algo dirente. Mismo corte de pelo modero, pantalones y botas negras y sin camisetas revelando cuerpos levemente musculados, ensangrentados y sujetando sus instrumentos con férreas cadenas a modo de correas; descargaron un set de death metal ennegrecido que a pesar de resultar genérico no está nunca de sobra. Lo que realmente me gusto fue la actitud poderosa sobre el escenario y el juego a tres voces que ofrecía mucho dinamismo y rangos más amplios que les alejaba de resultar monótonos. Estos chavales a parte de llevar ya bastantes años con el grupo demostraron composiciones y canciones muy maduras y profesionales, solos muy trabajados y en general, muy buena música, genérica debido a la sobreabundancia pero buena al fin y al cabo.

Del death metal pasamos al honor de ser testigos de un espectáculo mayestático y si no me equivoco, el debut en directo del grupo internacional Adaestuo, quienes nos presentaron Krew Za Krew sobre el escenario. Adaestuo me suscita mucho interés desde el punto de vista de como esta gente se ha unido y ha dado la forma final partiendo desde el concepto o idea original. Creo que tiene que ser algo realmente interesante, y es que tenemos involucrado a VJS de Demoncy o más recientemente en Sargeist o Nightbringer, Vainaja quien fue ex batería de Horna, los muy infravalorados y desconocidos Neutron Hammer por quienes proceso autentica devoción o ex bajista en Sargeist, con la polaca Hekte Zaren encargándose de la voz. Musicalmente Adaestuo camina entre un black metal muy crudo y rápido, black ambient y pasajes atmosféricos para los cuales utilizan un sinfín de instrumentos que asumo muy tradicionales al estilo de los que usan en Wardruna y otros más modernos como sintetizadores, violines y violoncellos electrónicos. Realmente curioso ver el despliegue de técnica y capacidad para tocar un sinfín de instrumentos por parte de tres de los cinco músicos, mientras el batería usaba por ejemplo una especie de gong de piel hexagonal enorme y Hekte Zaren creaba su propia negrura modulando su voz oscilando entre emociones melancólicas y gritos más guturales. Definitivamente Krew Za Krew en disco no hace justicia a lo que estos músicos hacen y transmiten en el directo. Supongo que es gente con agendas muy apretadas y no se muy bien si orientaran Adaestuo hacia los directos, pero si tenéis la oportunidad de verles no seáis insensatos y hacedlo.

Como Adaestuo termino su set cerrando a la baja con una sección de black ambient, el cuarto grupo resulto ser un puñetazo en la boca. Los también internacionales Darvaza, nacidos de la unión de Gionatta Potenta alias Omega y Bjorn alias Wraath. Otra gente con una agenda muy ocupada e involucrada en diez mil asuntos. Les siguen acompañando el grupo de músicos italianos que acompaña a Omega en los directos Deathrow y a pesar de no haberles visto tocar desde hace dos años poco ha cambiado en su actitud sobre el escenario. Sigue siendo la misma explosión súbita de violencia a veces descontrolada, pero tengo la duda si el buen sonido se debió al trabajo de los técnicos de la sala o es que en general Darvaza han dado un salto cualitativo entre The Silver Chalice y Darkness In Turmoil, último EP que aún tengo amontonado en la pila de vinilos pendientes para ponerme con ellos. Como tocaron por primera vez en España a principios de este año muchos aún tendréis fresco su directo, directo que no ha variado nada desde que les vi por primera vez hace ya tres años pero que siempre resulta inmenso y masivo, sobretodo el himno tan memorable que es The Silver Chalice para cerrar los conciertos o la locura y perdida de control tan contagiosa con la que Wraath destroza el escenario.

Tras los cuarenta y cinco minutos de caos y descontrol sobre el escenario la música se movió hacía terrenos menos hostiles de la mano de los belgas Wolvennest. Voy a ser franco, mientras les veía no sabía quienes eran y aún sigo sin tener demasiado interés en ello pero me dedique a ser un mero espectador de lo que ocurría globalmente. Wolvennest jugaban en casa y tenían un autentico sequito que les apoyaba con autentico fervor durante absolutamente todo el set. A mi simplemente no me entraron desde inicio con sus pintas de hippies trasnochados y el venir de un chute de adrenalina como fue estar en las primeras filas durante Darvaza y pasar a un doom psicodelico ocultista sabbathiano y setentero me supuso un bajón muy importante.  Void de Wolvennest (Van records – 2018) es un soplo de aire fresco para desintoxicarse de cacofonías extremas durante un rato mientras sigues escuchando algo más que decente, disco altamente recomendable y durante aquel instante y en aquel contexto; sirvió de música de fondo excelente para calmarse, charlar, saludar a conocidos y en general socializar un rato.
Los alemanes The Ruins Of Beverast siguieron. A pesar de llevar muchos años y discos a sus espaldas jamás les había escuchado o coincidido en alguno de sus conciertos. Salí con sentimientos encontrados y la sensación de a pesar de haber visto una buena actuación, su estilo no me llega. A pesar de tener partes muy densas a lo bolzer o pseudogod sonando extrapesados gracias a sus guitarras de siete cuerdas, los cambios hacia el post rock o pasajes ambientales me sacaban constantemente de juego. No obstante me gustó como juegan con la repetición y añaden velocidad a los mismos riffs para ir creando una tensión que termina reventando en un éxtasis sonoro. El publico seguro que disfruto y a mi me gustaría verlos en otro contexto y algo más familiarizado con su música para tener una opinión mejor formada. Por suerte como ya tenemos confirmada la asistencia a Inferno Fest en Oslo tendré la oportunidad de darles una segunda vuelta a su directo.

Llegamos al final con los suecos Saturnalia Temple, grupo creado por uno de los miembros fundadores de Therion y Nocturnal Rites y que ahora se han pasado a hacer Stoner doom derivativo del estilo Electric Wizard, hasta el punto de copiar el tipo de fuente en sus discos. Aunque pensándolo bien, no tengo idea de quienes fueron los primeros en utilizar un tipo de letra que utilizan todos los grupos inspirados en Black Sabbath y que terminan siendo un clon de Electric Wizard. Saturnalia Temple juegan con la temática ocultista para sus letra e imagen pero en directo tuve un deja-vu de estar volviendo a ver Electric Wizard de nuevo a volúmenes poco saludables. En fin, aguante hasta que el aburrimiento empezó a escalar y decidí dar por cerrada la jornada.

 



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