EXTREMELY ROTTEN DEATH METAL VOL. 5


extremely rotten death metal vol 5
  Sitio: Pumpehuset, Copenhague
  Fecha: Saturday 11.01.20
  Fecha de la publicación: Sunday 26.01.20
   Organizador: Extremely Rotten Productions

  Reseñado por: Ivan S.

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Volvemos a la carga y aún sin digerir la brutalidad vivida en la capital danesa durante el mini-festival Extremely Rotten Death Metal Vol. V organizado por la buena gente de Extremely Rotten Productions, empresa tras la cual se esconde nada más y nada menos que todo un titan llamado David Mikkelsen; a quien quizás conozcas por Undergang, Hyperdontia, Phrenelith o por convertir a Copenhague entre él mismo y la gente de Kill-Town en uno de los puntos de referencia en Europa en cuanto a death metal.

De parte de TFTF/Friedhof mag, muchísimas gracias a David por darnos facilidades para absolutamente todo y a todo el equipo involucrado por la hospitalidad y amabilidad con la que consiguen crear un ambiente distendido y familiar del que se disfruta muchísimo. No la tenía todas conmigo pensando en la preventa y asistencia, dudaba si el público de la ciudad de Copenhague sería suficiente como para llenar Pumpehuset. Menuda sorpresa ver que el line-up, a pesar de ser corto había sido reclamo suficiente para atraer a un buen número de público extranjero. No era para menos, a los locales y claramente ascendentes Taphos se les unían Deiquisitor y los pesos pesados Undergang para terminar con el plato principal, los griegos Dead Congregation; ya elevados al estatus de culto dentro de los círculos del death y black underground. Al final el evento se convirtió en un éxito total, la sala menor de Pumpehuset se quedó pequeñísima para todos los que nos reunimos allí.

Comenzamos con Taphos y el directo tan aplastante que dan, a pesar de su juventud estos daneses son ya un ente bien establecido y reputado dentro del underground europeo creando una expectación y seguimiento con cada cosa que han ido editando desde su demo. Con una presencia escénica más bien tímida, sin mucha interactuación y pocos alardes personales, el cuarteto de Taphos dejan que sus canciones hablen por ellos. Vaya que si lo hace, exactamente en el mismo escenario que los vi durante el Kill-Town Death Fest en septiembre y prácticamente llenando otra vez la sala, lo cual es una gesta tratándose del primer grupo de la noche pero sintomático sobre la posición que han conseguido dentro de la escena, la gente viaja para verles y Taphos no fallan. Aplastantes y clavados como un reloj suizo, su death metal acelerado debería llevar un aviso por poner en peligro las vertebras cervicales al inducir al headbanging violento.

Según avanzaban sus cuarenta minutos de set e iban destripando Come Ethereal Somberness, desde el inicio con Leturn a modo de intro demoledora antes de que se dediquen a abrir las puertas del infierno trasladando perfectamente al directo la tensión e intensidad que tienen en su material de estudio. Curioso ver la contradicción de esa intensidad y mala leche con una actitud más bien de estar ensimismados, centrándose en lo suyo y dejándose llevar de una manera muy curiosa. Taphos en directo son un valor seguro y recomendables.

El segundo cañonazo de la noche corrió a cargo del trio danés Deiquisitor, quienes venían a presentar su último disco Towards Our Impeding Doom editado en el 2019 y que ha sido uno de los discos de death metal de ese año. Deiquisitor fueron los únicos en no probar sonido y se noto con un sonido más denso de lo normal en su ya de por si death metal machacón y pesado, pero esto no fue en absoluto impedimento para convertir su set en una fiesta improvisada. Saliendo a tocar en chándal dejan claro que aquí ni hay pose, ni hay apariencias, ni ego ni tonterías, solo death metal.  Una pena que a toro pasado ni si quiera los del propio grupo estén satisfechos con el sonido del bolo, y es que cuando el que se encarga de sonorizarte te quiere joder lo tiene facilísimo. Quien sabe si por problemas personales, inquina o algún otro asunto, pero el técnico de sonido se desentendió completamente del cuadro de mandos para centrarse completamente en su teléfono saboteando completamente la posibilidad de que Deiquisitor sonasen tan contundentes como en su disco. Una autentica pena ya que venía con muchísimas ganas de ver este grupo en una sala en la que se que el sonido es un auténtico cañón.

Pasamos pagina de la debacle auditiva, que en ningún caso evito que su concierto fuese un auténtico jolgorio y como la jarana no podía parar salieron a escena Undergang en el que vivimos un abarrotamiento de las primeras filas. Poco faltó para que la gente se subiese directamente al escenario, y es que amigos; esto es lo bonito de esta sala. Esta cercanía, este apoyo, esta locura que se desata cuando la energía de la música se retroalimenta de forma desatada entre público y banda, creando una locura comparable al mítico videoclip de Obituary de 1991.

Esta energía, este desenfreno, locura y caos es como yo entiendo que deben ser los directos, canalizar toda la basura con las que nos toca lidiar o nos vuelcan encima a través agentes externos y dar rienda suelta hasta vaciarte de toda esa polución mental para quedarte como nuevo. Así que viví mi primer concierto de los daneses Undergang de una forma inmejorable, grupo al que tengo altísima estima y respeto no solo por la música además de haber levantado una red entera alrededor suyo y sacar discazo tras discazo con este grupo y cualquier otro en el que se han involucrado.

Un concierto que se quedo corto, este death metal groovy de voz ahogada de ultra-tumba que resuena como un gargajo continuo tiene un magnetismo indiscutible y creo que Undergang destaca en los directos por encima del aluvión de death genérico con una propuesta que nos lleva a revivir la época del videoclip del 91 de Obituary, cuando había menos mierda alrededor de la música y la música se centraba en ser música.

Llegamos al plato principal en una noche de platos principales, sin necesidad de aperitivos de relleno en la que todo ha sido una degustación hedonística con la que saciar nuestra gula de glotonería musical. Por todo lo alto, sin preámbulos, ni decoraciones superfluas que disimulen la falta de empaque, ni aditivos estúpidos con los que decorar la ausencia de propuesta creativa. Los griegos Dead Congregation siguen manteniendo a la escena ansiosa de más música con una discografía que se antoja insuficiente y un silencio injustificado para unos, muestra de integridad para otros en una época en la que parece que es mandatorio estar sacando material anualmente con el peligro creativo que conlleva. Lo que es seguro es que Dead Congregation pueden presumir de algo que muy pocos pueden a estas alturas, no tienen nada de paja, relleno ni material olvidable en sus trabajos. Integridad que le llaman. Aunar a la autentica apisonadora de death metal griego que son, sus toques doom sombríos en un directo intachable, en la que el sonido es tan potente que te hace temblar los empastes y los tintes épicos y tan gloriosos que alcanzan los crescendos de fuerza que tienen las canciones de los griegos.

El público respondió equitativamente, asunto sobre el que los daneses merecen una mención honorable; especialmente los de Copenhague, ya que tras haber dado vueltas por Aarhus, Fredericia y Aalborg durante los dos años que viví por esa zona he visto que nada es comparable a los metalheads de la capital danesa.  La actitud distendida y festiva, desarrapada de cualquier atisbo de seriedad que puedes encontrar en el resto de eventos en Escandinavia hace que el sentimiento festivo sea tan contagioso es que imposible no dejarse llevar por la energía del momento. Con esa energía y con la música tan brutalisima de unos Dead Congregation, justamente elevados a los altares del underground como grupo de culto, con un seguimiento tal que fueron capaces de atraer a publico extranjero a este evento, demuestran que hay ansias por sus directos y más material de estudio. Su actitud sobre el escenario fue igualmente arrolladora, nada más tenéis que ver el video del momento en el que vuelven al escenario para el encore y la apoteosis que se desata, energía pura y dura.

Desde TFTF y Friedhof damos las gracias una vez más a David de ERP/ Undergang por poner las cosas tan fáciles para atender el evento, la hospitalidad y recordad lectores, si es que alguno lee estas patrañas que suelo escribir, en marzo repiten con Extremely Rotten Death Metal Vol. VI  con Ascendency, Chaotian y Undergang, y lo que es mejor, que la entrada es GRATIS!.
 



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